
Hoy mi texto sale de lo mas profundo de mi alma y va dirigido a todos aquellos que en algún momento hayan sentido algo similar y también a todos aquellos que están del otro lado, que se empeñan en juzgar sin conocer, que se empeñan en que hay otro lado, quiero decirles, que yo,
no me voy a rendir.Hace muchos años, aprendí algo,
la gente que prejuzga, suele equivocarse, pero en el buen y en el mal sentido, porque ni los buenos son tan buenos ni los malos lo son tanto. Aprendí a no prejuzgar, es difícil, supone mucho trabajo personal, pero si se intenta se consigue.
Normalmente la
inseguridad es una mala consejera, hace que se vean cosas donde no las hay, hace que se inventen excusas baratas para justificar actos poco nobles, hace que se sea cruel con todo aquel que se considera un rival o un usurpador, hace que se aprovechen de la debilidad ajena, aunque en realidad, ese rival, ese usurpador, solo sea una persona que vive tranquilamente, ajena a esas teorías conspiratorias que tienen esos inseguros, porque en realidad lo que les pasa es eso, a estas personas que hacen esto lo que tienen es inseguridad en si mismos . ¿Un rival? ¿Un usurpador? Pero… ¿de que? Pero no os preocupéis, la inseguridad también se supera, solo hace falta conocerse a uno mismo, pero sin engaños, conocerse de verdad, poner encima de la mesa lo que nos gusta y lo que no de nosotros mismos, pero con sensatez, sin mentiras, y sin contar lo que queremos ser sino lo que en realidad somos.
A mis pocos años he vivido muchas cosas, ya me hubiera gustado que hubieran sido todas buenas pero no fue así, por desgracia solo de lo malo se aprende, pero aprendí. Sobre todo aprendí a valorar a las personas, aprendí que es no fácil que alguien nos quiera de verdad, aprendí que el mayor bien que poseemos es la compañía de los demás, su confianza, aprendí que las personas son lo mas importante por encima de cualquier cosa, llámese trabajo, dinero, poder, porque lo peor es
sentirse solo cuando se esta
rodeado de gente y porque lo mas triste es
tener mucho
poder pero
no poder confiar en nadie…
Tener un carácter abierto, extrovertido, afable, sincero, cariñoso, entregado lo consideraba una virtud y algunos se han empeñado en que esto no sea así, pero, lo siento mucho, hay personas que nacimos con un don, el don de no rendirnos, de dar oportunidades, el don de ser nobles de corazón, y tenemos ese carácter y no voy a tener que pedir disculpas por respirar...
Me gusta la vida, considero cada día como un regalo, siempre quiero saber más, hay tanto que ver y que aprender, hay tantas y tantas personas que conocer, respiro cada bocanada de aire que los demás quieran ofrecerme, doy una oportunidad a todo el mundo…
Mi alma es como un puzzle formado por muchas piezas, mi vocación, mi ideario socialista, cada primer beso, cada amor, cada amig@, cada lucha, mi familia… soy tan pasional…. Y tengo tanto que decir y tanto que dar…
Pues nada, solo quería decirles a todos aquellos que se empeñan cada día en ponerme la zancadilla, a mi y a tantos que consideran como amenazas, que no me importa, porque
lo difícil no es caerse sino levantarse y os aseguro que yo aprendí a levantarme desde que aprendí a andar, que los que ya hemos estado en el suelo muchas veces vemos con mas facilidad la manera de levantarnos y que a mi nadie me ha dado nada en mi vida gratuitamente, que todo, absolutamente todo, me lo he ganado yo a pulso, que dejéis de prejuzgar, que las apariencias la mayoría de las veces, engañan , que estamos todos del mismo lado y algo muy importante …que
EL TIEMPO PONE LAS COSAS EN SU SITIO…Graciñas a todos los que me dais esa oportunidad.